Las autocaravanas son cada vez más populares como una alternativa diferente para pasar las vacaciones en familia. Sin embargo, para que la aventura no se convierta en pesadilla, es conveniente tomar una serie de precauciones y seguir unos consejos básicos en relación a este tipo de vehículos.

TEXTO: RAMÓN OLIVER

Será la sensación de libertad y de viajar sin ataduras ni destino fijo. Será la agradable impresión de seguridad y confort que siempre brinda sentirse como en tu propia casa. O será la magia de recorrer el mundo a bordo de una navehogar sobre ruedas, equipada con todo lo necesario para disfrutar de una gran aventura en familia. El caso es que algo tienen las autocaravanas que enganchan a quien las prueba. Y en estas ya inminentes próximas vacaciones de verano muchos serán quienes se lancen a surcar las carreteras del mundo a los mandos de una de estas auténticas casas rodantes. Pero, ¿qué conviene saber de este tipo de vehículos antes de girar la llave contacto?

Una forma diferente de coger vacaciones

Aunque las primeras autocaravanas datan de los años veinte del siglo pasado, no ha sido hasta hace unos pocos años cuando sus ventas han cobrado un impulso inusitado. A nivel europeo, Alemania es el país rey de las autocaravanas (en 2020 tenía 675 000 en uso), por delante de Francia y Reino Unido. Por su parte, España con 80 000 autocaravanas registradas, ocupa el séptimo lugar de este ranking. En este país la matriculación de este tipo de vehículos ha crecido una media de un 29 % anualmente en los últimos ocho años. Tanto es así, que hay listas de espera para adquirir nuevos vehículos, y el parque de alquiler de cara al verano lleva prácticamente agotado desde el mes de mayo.

Factores como la pandemia han favorecido este auge ya que las autocaravanas han permitido disfrutar de unos merecidos días de vacaciones sin dejar por ello de cumplir con los protocolos de higiene y seguridad, gracias a la gran independencia que proporcionan. Así lo confirman los datos de la Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (Aseicar), según los cuales las personas que compraron una autocaravana por primera vez durante el periodo de la covid-19 fue un 30 % superior respecto a los niveles prepandemia.

Por lo que se refiere a 2021, en junio se habían matriculado en España un total de 895 caravanas. Su precio medio ronda los 60 000 euros, mientras que el de una furgoneta camper se sitúa entre los 35 000 y 45 000 euros. En cuanto a tipos y modelos, la autocaravana de hasta 3500 kilos es la más demandada, debido, entre otros factores, a su fácil manejo (se puede conducir con un carné de tipo B).

Para los que no dispongan de ese presupuesto o no quieran invertir en una residencia itinerante hasta haber comprobado antes sus ventajas, siempre está la más que interesante opción del alquiler. El alquiler medio de una autocaravana oscila entre los 150 y los 200 euros diarios, importe que hay que multiplicar por la duración media de una ruta estándar, que suele ser de unos 17 días durante el periodo estival.

Conducción segura

Las vacaciones en autocaravana son una opción cada vez más apetecible para un creciente número de personas que aprecian la flexibilidad que supone olvidarse de billetes de avión, reservas de hotel o la esclavitud de unos horarios y unas fechas prefijadas de entrada y salida. Pero las indudables ventajas de esta alternativa no deben ocultar sus riesgos. Fundación MAPFRE ha lanzado una serie de recomendaciones a los conductores de autocaravanas para garantizar una operación salida segura en las próximas vacaciones de verano.

Revisar el estado y presión de los neumáticos, comprobar los niveles de aceite, así como el líquido refrigerante y el del limpiaparabrisas son precauciones elementales antes de iniciar un viaje de larga distancia con cualquier tipo de vehículo. Unas recomendaciones que también hay que aplicar a las autocaravanas. La inexperiencia a los mandos de este tipo de vehículos puede pasar factura a los conductores, ya que algunas maniobras, como el aparcamiento, la marcha atrás o el giro cerrado, son más complejas con la autocaravana que con un turismo al uso. Por esta razón, Jorge Ortega Pérez, técnico-especialista en Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, aconseja «practicar estas maniobras en un entorno controlado y antes de iniciar el viaje».

Una vez en ruta, el experto en seguridad vial de Fundación MAPFRE destaca la importancia de conducir con suavidad. «Hay que evitar los acelerones y los cambios bruscos en la velocidad», apunta. También se desaconsejan las frenadas repentinas y los adelantamientos a más de un vehículo, ya que las autocaravanas son pesadas y no tienen el reprís de un coche más ligero y potente. Siempre que haya descensos por pendientes pronunciadas, el especialista recomienda «usar el freno motor para no recalentar en exceso los frenos del vehículo». Jorge Ortega también recuerda que, debido a sus dimensiones, las autocaravanas son especialmente sensibles al viento lateral, por lo que se deberá prestar especial atención a esta circunstancia, «sobre todo en la salida de túneles y al finalizar el adelantamiento a camiones».

La presencia de ángulos muertos durante la conducción, más numerosos y acusados en vehículos de estas dimensiones que en un automóvil convencional, es otro factor de riesgo. Tener presente esta circunstancia y asegurarse de comprobar varias veces los espejos retrovisores antes de maniobrar, en busca de la posible presencia de otros coches, motos, bicicletas, patinetes o peatones, es esencial para evitar sustos.

Asientos homologados

La seguridad de los pasajeros en el interior del habitáculo es prioritaria. La normativa actual obliga a contar con asientos homologados, con su correspondiente cinturón de seguridad. Los niños con altura menor de 1,35 m, están obligados a usar un sistema de retención infantil, aunque Fundación MAPFRE recomienda hacerlo hasta que midan 1,5 m, similar al de los turismos, mientras que las mascotas deben viajar en trasportín o con un arnés adecuado.

La carga

Toda la carga, incluyendo los productos de alimentación e higiene, ropa, juguetes, sillas, sombrillas y otros enseres deben guardarse en los armarios y compartimentos del vehículo, que han de contar con sistemas de cierre y bloqueo para evitar que salgan disparados en caso de impacto o maniobra brusca.

Velocidad

Las autocaravanas no tienen permitido superar los 120 km/h en autopistas y autovías, y no pueden circular por debajo de 60 km/h. En caso de que la masa máxima autorizada (MMA) sea mayor de 3500 kg, la velocidad máxima será de 90 km.

En vías secundarias el límite de velocidad se sitúa en 90 km/h (80 km/h si superan los 3500 kg), mientras que vías urbanas con un solo carril por sentido de circulación la velocidad máxima permitida será de 30 km/h y 50 km/h cuando exista más de un carril por sentido.

La inexperiencia a los mandos de este tipo de vehículos puede pasar factura a los conductores

Estacionamiento y acampada

Pero las dudas no terminan una vez apagado el motor. Dónde y cómo se puede estacionar y acampar es, de hecho, una pregunta recurrente entre los conductores noveles.

Una respuesta rápida a esa cuestión sería que las autocaravanas y furgonetas camper pueden aparcar en cualquier lugar donde esté permitido estacionar, salvo que exista alguna ordenanza municipal que lo impida o sus dimensiones dificulten la normal circulación del resto de vehículos. Se aconseja, en todo caso, llevar calzos, especialmente si se aparca en pendiente.

Conviene recordar también que la acampada libre está prohibida en España, y que solo es posible hacerlo en zonas de camping. Se considera que la autocaravana está acampada –y no simplemente estacionada– cuando algunos de sus elementos, como el toldo y las ventanas oscilobatientes, sobresalen del vehículo, o se hace uso de mesas y sillas en el exterior. Por último, no es recomendable pernoctar en las áreas de servicio de autovías o autopistas para evitar ruidos y robos.

Aplicar siempre la prudencia y la responsabilidad es esencial para que un viaje en caravana sea un auténtico placer. ¡Felices vacaciones a los caravaneros!